VACUNACIÓN FRENTE AL HERPES ZÓSTER: Más que prevención, un beneficio integral para la salud

1. Introducción

El herpes zóster (HZ), conocido popularmente como «culebrilla», es una infección vírica causada por la reactivación del virus varicela-zóster (VVZ), el mismo responsable de la varicela. Tras la primoinfección, el VVZ queda latente en los ganglios de las raíces dorsales, y puede reactivarse décadas después ante situaciones de inmunodepresión relativa, estrés o envejecimiento del sistema inmunitario.

Se estima que más del 90% de la población adulta ha sufrido varicela, y, a lo largo de la vida, aproximadamente uno de cada tres adultos desarrollará un episodio de herpes zóster, aumentando el riesgo hasta el 50% en mayores de 85 años. En términos de impacto en salud pública, el HZ no solo genera un cuadro doloroso y potencialmente incapacitante, sino que sus complicaciones pueden afectar gravemente a la calidad de vida, con consecuencias que trascienden la esfera meramente cutánea.

En los últimos años, la ciencia ha revelado una dimensión completamente nueva de la vacunación frente al HZ: su capacidad para reducir el riesgo de deterioro cognitivo, demencia tipo Alzheimer, complicaciones oftalmológicas y otras morbilidades sistémicas. Estos hallazgos han reforzado enormemente el argumento sanitario a favor de la vacunación universal en los grupos de edad recomendados.

Este artículo revisa de forma integral el papel actual de la vacuna frente al herpes zóster, abordando tanto su indicación clásica en la prevención del brote y sus complicaciones directas, como las evidencias más recientes sobre sus beneficios en la neurología, la oftalmología y la cognición, así como las recomendaciones y especificidades del sistema público de salud español.

2. Epidemiología y carga de enfermedad

La incidencia del herpes zóster aumenta progresivamente con la edad y ante cualquier situación de inmunocompromiso. En España, los datos muestran una tendencia creciente en las tasas de ingreso entre 1998 y 2018, especialmente en los grupos de mayor edad.

La clínica habitual consiste en una erupción vesiculosa dolorosa localizada en el territorio de un dermatoma, acompañada de sensación urente, prurito y alodinia. Aunque típicamente el Herpes Zóster cursa con sintomatología cutánea, la enfermedad puede derivar en complicaciones de gran relevancia clínica:

  • Neuralgia postherpética (NPH): es la complicación más frecuente, afectando hasta el 30% de los pacientes. Se define por la persistencia del dolor neuropático más allá de los 90 días tras el inicio de las lesiones. Su tratamiento es complejo y frecuentemente insatisfactorio, con un gran impacto en la calidad de vida.
  • Herpes zóster oftálmico (HZO): se produce por afectación de la primera rama del nervio trigémino, y puede provocar queratitis, uveítis, neurorretinitis y otras complicaciones oculares que pueden comprometer la visión de forma permanente.
  • Síndrome de Ramsay-Hunt: afectación del ganglio geniculado con parálisis facial periférica, otalgia y vesículas en el conducto auditivo externo.
  • Complicaciones neurológicas: encefalitis, meningitis, mielitis transversa y accidente cerebrovascular (por vasculopatía del VVZ).
  • Sobreinfección bacteriana: complicación especialmente frecuente en pacientes mayores o inmunodeprimidos.

En el análisis de hospitalizaciones españolas, las complicaciones oftalmológicas representaron el 11,1% de los ingresos por HZ, siendo más frecuentes en grupos de edad más jóvenes, mientras que las complicaciones neurológicas y la NPH resultaron particularmente prevalentes en pacientes de mayor edad.

3. La vacuna frente al herpes zóster: Shingrix (HZ/su)

3.1. Características y mecanismo de acción

En España, la única vacuna actualmente disponible frente al herpes zóster es Shingrix® (HZ/su), una vacuna recombinante de subunidades adyuvada producida por GlaxoSmithKline (GSK). Contiene la glicoproteína E del VVZ como antígeno principal, combinada con el sistema adyuvante AS01B, compuesto por MPL (monofosforil lípido A) y QS-21.

El sistema adyuvante AS01B es clave tanto para la eficacia inmunológica como para los potenciales efectos neuroprotectores de la vacuna. Activa macrófagos y células dendríticas, desencadenando una potente respuesta inmunitaria celular y humoral, con producción de interferón gamma (IFN-γ).

3.2. Eficacia y efectividad

Los datos de eficacia de Shingrix son altamente favorables, especialmente cuando se completa la pauta de dos dosis:

IndicadorEficacia / Efectividad
Prevención de HZ (inmunocompetentes ≥50 años)> 90%
Prevención de NPH> 89%
Prevención de HZ oftálmico66,8 – 70% (efectividad real)
Prevención de HZ (inmunodeprimidos)> 68%
Prevención de NPH (inmunodeprimidos)> 89%
Duración de la protecciónDemostrada hasta 10 años post-vacunación
Efectividad con pauta completa (2 dosis)70,1% (IC 95%: 68,6-71,5)
Efectividad con 1 sola dosis56,9% (claramente inferior)

La efectividad en pacientes mayores de 80 años e inmunodeprimidos es algo inferior aunque sigue siendo clínicamente relevante.

3.3. Seguridad

Shingrix presenta un perfil de seguridad muy favorable. Las reacciones adversas más frecuentes son de carácter local y transitorio: dolor, eritema e induración en el punto de inyección. A nivel sistémico, puede aparecer mialgia, fatiga, cefalea y fiebre de carácter leve-moderado, que suelen resolverse en pocos días.

Cabe destacar que, en pacientes con antecedentes de herpes zóster oftálmico, existe evidencia limitada pero relevante sobre un posible riesgo de reactivación de la queratitis herpética en los 56 días posteriores a la vacunación. Por este motivo, la American Academy of Ophthalmology y las guías nacionales recomiendan valorar el seguimiento oftalmológico en estos pacientes antes y después de recibir la vacuna.

4. Beneficios clásicos de la vacunación: prevención del brote y sus complicaciones

El argumento primordial para la vacunación frente al HZ ha sido históricamente la prevención del episodio agudo y, sobre todo, de sus complicaciones más incapacitantes:

4.1. Prevención del brote agudo

Con una efectividad superior al 90% en ensayos clínicos y del 70-89% en estudios de vida real, Shingrix reduce de forma muy significativa la probabilidad de sufrir un episodio de herpes zóster. Esto es especialmente relevante en personas mayores de 50 años, en quienes la reactivación del VVZ es más probable y el cuadro clínico suele ser más grave.

4.2. Prevención de la neuralgia postherpética

La NPH es la complicación más temida del herpes zóster, ya que puede generar un dolor crónico neuropático severo, profundamente limitante, que afecta al sueño, la movilidad, el estado de ánimo y la independencia funcional del paciente. La eficacia de Shingrix en la prevención de NPH supera el 89% tanto en inmunocompetentes como en inmunodeprimidos, representando uno de los mayores beneficios individuales de la vacunación.

4.3. Prevención de complicaciones oftalmológicas

La afectación de la primera rama del nervio trigémino por el VVZ puede originar queratitis, uveítis, escleritis, neurorretinitis y vasculopatía ocular, con riesgo de pérdida visual permanente. La efectividad de Shingrix en la prevención del Herpes Zoster Oftálmico es del 66-70%, lo que supone una reducción muy significativa de esta complicación en la práctica clínica real.

Un estudio de cohortes con más de 15 millones de beneficiarios de Medicare en Estados Unidos, con unos 7 meses de seguimiento, confirmó una efectividad del 67% frente al HZO en mayores de 65 años. La vacunación está indicada especialmente en pacientes con enfermedades oculares de base o con antecedentes de HZO previo (aunque en estos últimos se requiere seguimiento especializado).

4.4.  Prevención de hospitalizaciones

Los estudios de efectividad en vida real demuestran que la vacunación con Shingrix reduce de forma importante las hospitalizaciones relacionadas con el HZ y sus complicaciones, con el consiguiente ahorro de costes sanitarios directos e indirectos. En España, la tendencia creciente en las tasas de hospitalización por HZ en las últimas décadas hace que esta prevención sea de especial relevancia para el sistema sanitario.

5. Beneficios emergentes: deterioro cognitivo, demencia y enfermedad de Alzheimer

5.1. El vínculo entre el VVZ y la neurodegeneración

En los últimos años ha emergido con fuerza la hipótesis infecciosa de la neurodegeneración, que propone que determinados virus neurotropos, entre ellos el VVZ y el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), podrían contribuir al desarrollo y progresión de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. La reactivación del VVZ desencadena una respuesta inflamatoria sistémica y neurológica que, de forma repetida a lo largo de los años, puede generar daños sutiles pero acumulativos en áreas cerebrales responsables de la memoria, la atención y la función cognitiva.

La plausibilidad biológica de esta asociación está respaldada por varios mecanismos:

  • El VVZ puede infectar directamente el sistema nervioso central, incluyendo regiones implicadas en la cognición.
  • Cada reactivación del virus genera una respuesta inflamatoria intensa, con producción de citocinas neuroinflamatorias que pueden favorecer la acumulación de proteína beta-amiloide y la fosforilación de la proteína Tau, marcadores clave de la enfermedad de Alzheimer.
  • El adyuvante AS01 de la vacuna Shingrix estimula la producción de interferón gamma (IFN-γ), una citocina con potencial efecto neuroprotector que podría reducir la acumulación de placas amiloides.
  • El Baltimore Longitudinal Study of Aging confirmó que las infecciones herpéticas sintomáticas se correlacionan con una reducción acelerada de la función cognitiva.

5.2. Evidencia científica sobre la reducción del riesgo de demencia

La evidencia acumulada en los últimos tres años sobre la relación entre la vacunación frente al HZ y la reducción del riesgo de demencia es sólida, consistente y procede de múltiples fuentes independientes:

Estudio en Gales (Nature, 2025)

Un estudio de «experimento natural» publicado en la revista Nature, liderado por investigadores de la Universidad de Stanford, analizó grandes poblaciones de adultos mayores en Gales. Aprovechando la elegante metodología de cohortes por fecha de nacimiento (que determinaba el acceso o no a la vacuna), los autores demostraron que los adultos vacunados frente al HZ tenían aproximadamente un 20% menos de probabilidades de desarrollar demencia en los siguientes siete años, en comparación con los no vacunados de características similares.

Estudio en Nature Medicine

Un análisis de millones de pacientes publicado en Nature Medicine documentó que las personas vacunadas frente al HZ presentaron entre un 27% y un 33% menos de riesgo de demencia en los tres años posteriores a la inmunización. El efecto fue superior con la pauta completa de dos dosis de Shingrix (27% a tres años; 17% a cinco años), y especialmente pronunciado en mujeres mayores de 80 años, que alcanzaron hasta un 39% menos de riesgo a tres años.

Estudio de Kaiser Permanente (Nature Communications)

Investigadores de Kaiser Permanente Southern California analizaron los datos de 65.800 personas que completaron la pauta de dos dosis de Shingrix y los compararon con 263.200 individuos no vacunados. Los resultados fueron muy relevantes: las personas vacunadas presentaron un riesgo un 51% menor de recibir un diagnóstico de demencia durante el seguimiento. La protección se extendió tanto a la enfermedad de Alzheimer (que representa el 60-80% de los casos de demencia) como a la demencia vascular.

Revisión sistemática y metaanálisis (2024)

Una revisión publicada en Systematic Reviews & Meta-Analysis en 2024 confirmó una reducción global del riesgo de demencia de hasta el 32% en personas vacunadas frente al HZ.

Estudio sobre el adyuvante AS01 (NPJ Vaccines)

Un estudio con más de 436.000 participantes de la base de datos TriNetX demostró que la vacuna Shingrix (con AS01) se asoció con un tiempo adicional sin diagnóstico de demencia de un 37% respecto a la vacuna antigripal como control, lo que equivale a aproximadamente 113 días más sin demencia entre quienes la desarrollaron en los 18 meses de seguimiento. Notablemente, el efecto fue consistente tanto en hombres como en mujeres.

5.3. El papel del adyuvante AS01

Una de las hipótesis más interesantes que emerge de la investigación reciente es que el beneficio neurológico de Shingrix podría deberse en parte al adyuvante AS01 y no únicamente al antígeno del VVZ. Los componentes MPL y QS-21 del AS01 estimulan la producción de IFN-γ, citocina con demostrado efecto sobre la acumulación de placas amiloides tanto en modelos animales como en correlatos clínicos en adultos mayores cognitivamente sanos. Este hallazgo es de enorme relevancia traslacional, ya que podría abrir nuevas vías para el desarrollo de vacunas específicamente diseñadas con fines neuroprotectores.

5.4. Efectos sobre la demencia ya establecida

Un estudio publicado en la revista Cell aportó una perspectiva aún más sorprendente: la vacunación frente al HZ no solo parece prevenir el inicio de la demencia, sino que también podría ralentizar su progresión en personas ya diagnosticadas. Los autores observaron que la vacunación se asociaba además con una reducción del diagnóstico de deterioro cognitivo leve (DCL) y, entre los pacientes con demencia, con una menor mortalidad por esta causa.

6. Beneficios en la esfera oftalmológica

Las complicaciones oculares del herpes zóster oftálmico representan una causa importante de morbilidad ocular en personas mayores. La afectación de la primera rama del nervio trigémino puede dar lugar a un amplio espectro de patologías:

  • Queratitis estromal y neurotrófica: con riesgo de opacificación corneal y deterioro visual severo.
  • Uveítis anterior y posterior: con potencial de daño estructural crónico al ojo.
  • Neurorretinitis: afectación del nervio óptico y la retina.
  • Vasculopatía ocular por VVZ: causa reconocida de oclusiones vasculares retinianas.
  • Síndrome de ojo seco severo: por denervación corneal.

Desde la perspectiva preventiva, la vacunación frente al HZ en personas mayores de 50 años es actualmente la medida más eficaz disponible para reducir la incidencia del HZO y sus consecuencias oculares.

7. Indicaciones actuales de la vacunación frente al herpes zóster

7.1. Indicaciones generales (población general)

Shingrix está autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para personas con mayor riesgo de HZ a partir de los 18 años, y para la población general a partir de los 50 años. Las recomendaciones actuales son:

  • Adultos inmunocompetentes a partir de los 50 años: indicación principal.
  • Personas que han sufrido previamente un episodio de HZ: la vacunación está igualmente recomendada, ya que el haber padecido la enfermedad no confiere una protección duradera y la reactivación puede repetirse.
  • Personas mayores de 18 años inmunocomprometidos o con condiciones de riesgo específicas (ver siguiente apartado).

7.2. Indicaciones en grupos de riesgo (a partir de los 18 años)

En España, Shingrix está especialmente recomendada en personas mayores de 18 años con las siguientes condiciones clínicas de riesgo:

  • Trasplante de órgano sólido (TOS): tanto en el período pretrasplante como postrasplante.
  • Trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH): especialmente en el período postrasplante.
  • Infección por el VIH.
  • Tratamiento con fármacos inhibidores de JAK (tofacitinib, baricitinib, upadacitinib, etc.).
  • Hemopatías malignas (leucemias, linfomas, mieloma múltiple).
  • Tumores sólidos en tratamiento activo con quimioterapia.
  • Personas con dos o más episodios de HZ documentados a lo largo de su vida.
  • Otras situaciones de inmunocompromiso severo, a criterio clínico.

Nótese que Shingrix, al ser una vacuna de subunidades recombinante (no contiene virus vivos), puede administrarse con seguridad en pacientes inmunodeprimidos, a diferencia de la antigua vacuna atenuada Zostavax, que estaba contraindicada en estos pacientes.

8. Pauta de vacunación

La pauta de vacunación con Shingrix consiste en dos dosis administradas por vía intramuscular (preferentemente en el músculo deltoides):

DosisMomento de administraciónConsideraciones
1ª dosisEn cualquier momento (no precisa preparación previa)Iniciar tan pronto como sea posible en personas indicadas
2ª dosisEntre 2 y 6 meses tras la primera dosisIntervalo mínimo: 8 semanas. Intervalo máximo: 6 meses
En inmunodeprimidosIntervalo acortado posible: 1-2 mesesValorar individualmente según el grado de inmunosupresión y urgencia de protección

La protección es claramente superior con la pauta completa de 2 dosis (efectividad ~70%) respecto a 1 sola dosis (~57%). Datos de la práctica clínica real han confirmado que el abandono de la pauta tras la primera dosis reduce sustancialmente la protección. Por tanto, es fundamental asegurar la captación para la segunda dosis.

No existe pauta de recuerdo (booster) definida actualmente, aunque los estudios de seguimiento a 10 años muestran que la protección se mantiene de forma sostenida con la pauta de 2 dosis.

La vacuna puede administrarse de forma concomitante con otras vacunas del calendario del adulto (gripe, COVID-19, neumococo), aunque habitualmente se recomienda utilizar sitios de inyección diferentes.

9. La vacunación frente al HZ en el Sistema Nacional de Salud de España

9.1. Incorporación al calendario vacunal

España ha seguido un proceso progresivo de incorporación de la vacuna frente al HZ al sistema público de salud. El 16 de diciembre de 2022, el Ministerio de Sanidad presentó una actualización del Calendario de Vacunaciones a lo largo de toda la vida, que incluía, entre otras novedades, la vacunación sistemática frente al HZ en adultos. El año 2024 marcó un hito histórico: por primera vez, todas las comunidades autónomas contaban en su calendario de vacunación con la inmunización frente al herpes zóster.

9.2. Recomendaciones del Consejo Interterritorial del SNS (CISNS)

Según las recomendaciones vigentes acordadas en el CISNS (actualizadas en 2024-2025), la vacunación frente al HZ en el marco del sistema público tiene las siguientes características:

  • Edad de vacunación sistemática: 65 años (con captación progresiva por cohortes).
  • Pauta: 2 dosis separadas por un intervalo mínimo de 8 semanas.
  • Vacuna empleada: Shingrix (HZ/su), única actualmente disponible en España.
  • Estrategia de captación: por cohortes de nacimiento, con incorporación gradual de los grupos de edad aún no vacunados.

10. Perspectivas de futuro e implicaciones para la salud pública

La convergencia de evidencias procedentes de estudios epidemiológicos, ensayos clínicos y análisis de bases de datos masivas sitúa a la vacuna frente al HZ en una posición privilegiada en el panorama preventivo del adulto mayor. Sus implicaciones van mucho más allá de la prevención de un episodio doloroso:

  • Prevención de la demencia: con reducciones del riesgo de entre el 20% y el 51% según los estudios, la vacuna se perfila como una de las intervenciones preventivas más potentes disponibles actualmente frente a la demencia. En un contexto en el que más de 57 millones de personas viven con demencia en el mundo y se proyecta que esta cifra alcance los 139 millones en 2050, el impacto potencial de una vacunación universal es de enorme trascendencia.
  • Ralentización de la demencia ya establecida: los datos emergentes sobre la capacidad de la vacuna para ralentizar la progresión en pacientes ya diagnosticados abren una nueva dimensión terapéutica.
  • Protección ocular: la reducción del HZO supone prevenir una causa relevante de pérdida visual en el adulto mayor, con impacto directo en la autonomía y la calidad de vida.
  • Ahorro en costes sanitarios: la prevención de hospitalizaciones, complicaciones neurológicas y procesos crónicos asociados al HZ genera un ahorro muy significativo para los sistemas sanitarios.
  • Investigación futura: están en curso ensayos clínicos aleatorizados para confirmar de forma definitiva la relación causal entre la vacunación frente al HZ y la prevención de la demencia, y para evaluar el papel específico del adyuvante AS01 en la neuroprotección.

El personal sanitario tiene un papel fundamental tanto en la captación activa de los pacientes candidatos como en la comunicación de estos beneficios emergentes, que pueden aumentar significativamente la motivación y la aceptabilidad de la vacunación en la población diana.

11. Conclusiones

La vacunación frente al herpes zóster con Shingrix representa hoy una de las intervenciones preventivas de mayor impacto integral disponibles para el adulto mayor. Su perfil de beneficios es amplio y va mucho más allá de la prevención del doloroso brote y la neuralgia postherpética:

  • Previene el herpes zóster con una eficacia superior al 90% y la Neuralgia postherpética con más del 89%.
  • Reduce el riesgo de herpes zóster oftálmico y sus graves complicaciones oculares entre un 66-70%.
  • Se asocia con una reducción del 20% al 51% en el riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer, según los distintos estudios.
  • Puede ralentizar la progresión del deterioro cognitivo incluso en personas ya diagnosticadas.
  • Es segura en pacientes inmunodeprimidos, en quienes el riesgo de HZ es especialmente elevado.
  • En España, está incluida en el calendario vacunal público para adultos a partir de 65 años.

La evidencia científica más reciente refuerza la necesidad de ampliar las coberturas vacunales frente al HZ en España y de comunicar activamente a los pacientes y la población el conjunto de beneficios que esta vacuna ofrece, más allá de los ya conocidos. Vacunarse frente al herpes zóster es hoy, quizás más que nunca, una inversión en salud integral a largo plazo.

12. Referencias bibliográficas seleccionadas

1. Eyting M, et al. A natural experiment on the effect of herpes zoster vaccination on dementia. Nature. 2025.

2. Schwab P, et al. Herpes zoster vaccination and dementia risk. Nature Medicine. 2025.

3. Kaiser Permanente Southern California Study. Herpes zoster recombinant vaccine and dementia risk. Nature Communications. 2025.

4. Estudio AS01 adyuvante y demencia. NPJ Vaccines. 2025.

5. Revisión sistemática sobre vacunación frente a HZ y demencia. Systematic Reviews & Meta-Analysis. 2024.

6. Vacunación frente al virus del herpes zóster. Atención Primaria. 2023;55.

7. Estado actual del herpes zóster y nuevas perspectivas para su prevención. Vacunas. Elsevier. 2024.

8. Preevid: Vacunación frente a HZ en pacientes con antecedentes de HZO. Servicio Murciano de Salud. 2024.

9. Ministerio de Sanidad. Recomendaciones de vacunación frente al herpes zóster. Consejo Interterritorial del SNS. Actualización julio 2025.

10. ConSalud. La desigual vacunación frente al herpes zóster en España. Febrero 2025.

11. Estudio de hospitalizaciones por HZ en España (1998-2018). Eurosurveillance. 2023.

Colaborador médico: Dra. Karen Merino González.

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