Este artículo está dedicado a uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo: el corazón. Su función principal es la de actuar como una bomba que envía la sangre a todos los órganos y tejidos; estos reciben el oxígeno y los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento, además de ayudar en la eliminación de desechos al recircular la sangre.
El corazón tiene un tamaño aproximado al de un puño cerrado, está formado por cuatro cavidades: dos aurículas en la parte superior y dos ventrículos en la parte inferior. La sangre fluye a través del corazón en un ciclo continuo: primero llega a las aurículas, luego pasa a los ventrículos y, finalmente, es bombeada hacia los pulmones y el resto del cuerpo.
Ahora que ya conoces las generalidades de este órgano, vamos a hablar de una de las enfermedades más frecuentes relacionadas con su función: la Fibrilación Auricular.
¿Qué es la Fibrilación Auricular?
La fibrilación auricular (FA) es uno de los trastornos más frecuentes del ritmo cardíaco. Se trata de una arritmia supraventricular en la que las aurículas del corazón se activan de manera descoordinada. Esto provoca una contracción ineficaz de las aurículas, y un mal funcionamiento del corazón en general.
Los pacientes con esta patología presentan un ritmo cardíaco irregular, y si esta condición se mantiene en el tiempo, puede dar lugar a complicaciones graves, como la formación de coágulos (trombos), taquicardias o bradicardias severas, y en algunos casos, insuficiencia cardíaca.
La fibrilación auricular es más frecuente en personas de edad avanzada. Se estima que afecta al 1-2% de la población mundial, y se prevé que su prevalencia se duplique en los próximos 50 años.
Las principales causas de la FA incluyen:
- Hipertensión arterial.
- Enfermedades cardíacas relacionadas con las válvulas cardíacas o trastornos isquémicos.
- Trastornos hormonales, como alteraciones de la tiroides.
- Idiopática (en algunos casos puede aparecer sin causa aparente).
Mantener un control adecuado de los factores de riesgo cardiovascular, tratar las enfermedades crónicas de manera efectiva y adoptar hábitos de vida saludables pueden retrasar la aparición de esta enfermedad.
A continuación, te dejamos la clasificación de la Fibrilación Auricular:
- Fibrilación auricular de nuevo diagnóstico: Es aquella que no ha sido diagnosticada previamente.
- Fibrilación auricular paroxística: Se resuelve de forma espontánea o con intervención médica en menos de 7 días. La mayoría de los episodios duran menos de 48 horas.
- Fibrilación auricular persistente: Son episodios que no se resuelven por sí solos en un plazo de 7 días. Se puede optar por un control médico del ritmo.
- Fibrilación auricular permanente: Se decide realizar un control solo de la frecuencia cardíaca, ya que intentar restablecer el ritmo normal no es posible o no es adecuado. Esta decisión generalmente se toma en conjunto con el médico y el paciente. Es más común en personas mayores con FA de larga duración.
Diagnóstico de la Fibrilación Auricular:
El diagnóstico se realiza a partir de los síntomas típicos y un electrocardiograma (ECG) que muestra las características propias de esta arritmia. Cabe destacar que la FA puede ser asintomática durante muchos años, por lo que es importante mantener una alta sospecha clínica y realizar un control regular de las enfermedades crónicas con el médico de referencia.
Los síntomas de la fibrilación auricular pueden incluir:
- Palpitaciones.
- Dificultad para respirar (disnea).
- Fatiga.
- Dolor torácico.
- Trastornos del sueño.
- Sensación de ansiedad o angustia.
- Empeoramiento de síntomas relacionados con enfermedades previas.
El objetivo del tratamiento es reducir las complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Existen varias opciones terapéuticas que buscan restablecer el ritmo cardíaco normal y prevenir las complicaciones derivadas de la formación de trombos. Si no es posible restablecer el ritmo normal, se intentará controlar la frecuencia cardíaca para mantenerla dentro de valores adecuados (haciendo que el corazón no vaya ni muy lento, ni demasiado rápido).
Recomendaciones para pacientes con Fibrilación Auricular:
- Control adecuado de la hipertensión arterial, ya que es una de las principales causas de aparición de la FA.
- Mantener un peso saludable. La obesidad es otro factor de riesgo.
- Realizar ejercicio de intensidad leve a moderada y evitar el sedentarismo.
- Reducir el consumo de alcohol, limitándolo a menos de 3 unidades de bebida estándar por semana; siempre recordando que lo ideal es la abstemia.
- Dejar de fumar, ya que la nicotina y otros estimulantes pueden empeorar la condición.
- Disminuir la ingesta de otros estimulantes, como el té, el café y las bebidas azucaradas.
Recuerde que el tratamiento de la fibrilación auricular y las recomendaciones mencionadas deben seguirse a lo largo de toda la vida o según lo indique su médico tratante. Si tiene alguna duda, consulte siempre a sus especialistas de referencia.