Una vitamina muy popular, conoce los beneficios de la Vitamina C.
La vitamina C (también llamada ácido ascórbico) es un nutriente esencial para el ser humano; esto significa que nuestro cuerpo no es capaz de producirla por sí solo ni tampoco de almacenarla, por lo que es necesario incorporarla a través de la dieta. No obstante, desempeña funciones claves en múltiples procesos biológicos del organismo; a continuación, te los explicamos:
- Útil en la síntesis de colágeno: Es fundamental para la formación y reparación de tejidos; está presente en la piel, tendones y vasos sanguíneos, contribuyendo a su recuperación en caso de lesiones.
- Interviene en la cicatrización de heridas.
- Favorece la absorción de hierro: fundamentalmente el de origen vegetal, ayudando a prevenir la anemia.
- Tiene acción antioxidante: Protege a las células del daño oxidativo causado por los radicales libres, a los que estamos expuestos por la contaminación ambiental, el humo de cigarrillos e incluso, a través de la radiación ultravioleta. Los radicales libres pueden jugar un papel importante en enfermedades como el cáncer, afecciones del corazón, artritis, entre otras
- Fortalece el sistema inmunológico: ayuda a combatir infecciones y a reducir la duración de resfriados comunes.
Requerimientos:
Las necesidades diarias de vitamina C varían en función de la edad y el sexo. En una mujer adulta se recomienda un consumo de 75mg al día, mientras que en hombres la cantidad sugerida es de 90mg. Los fumadores necesitan 35 mg adicionales de vitamina C por día; en parte, porque el humo aumenta la cantidad de vitamina C que el cuerpo necesita para reparar el daño causado por los radicales libres.
Fuentes de Vitamina C:
Al ser una vitamina soluble en agua, no es posible almacenarla en nuestro organismo. Por lo tanto, es importante incluir de forma habitual en la dieta los siguientes alimentos:
- Frutas como cítricos, kiwi, frutos rojos, melón y piña, son ricas en vitamina C.
- Verduras como brócoli, pimientos, espinaca, tomate, entre otras.
Ten en cuenta que el contenido de vitamina C puede disminuir con la cocción y el almacenamiento por tiempo prolongado, por lo que se recomienda consumir estos alimentos frescos y crudos cuando sea posible.
Consecuencias de un déficit de Vitamina D:
Niveles bajos de vitamina C pueden llevar a signos y síntomas de deficiencia, como:
- Anemia.
- Inflamación y sangrado de encías.
- Disminución de la capacidad para combatir infecciones.
- Retraso en la cicatrización de las heridas.
- Tendencia a la formación de hematomas.
- Piel áspera, seca y descamativa.
- Dolor e inflamación de las articulaciones.
La forma más grave de deficiencia de vitamina C es el escorbuto; una enfermedad que se caracteriza por fatiga, debilidad, inflamación y sangrado de encías; facilidad para el sangrado, alteraciones en la cicatrización y anemia. Esta enfermedad se describió por primera vez en el siglo XV, en marinos que debido a los largos viajes que realizaban, no tenían acceso a frutas, verduras y alimentos frescos ricos en vitamina C.
Como ya hemos comentado, la vitamina C es un nutriente esencial con múltiples beneficios para la salud. Para asegurar un consumo adecuado, es importante mantener una dieta equilibrada y rica en frutas y verduras frescas. Al ser soluble en agua, el exceso es eliminado a través de la orina. A pesar de no causar toxicidad, dosis muy altas pueden provocar malestar estomacal, diarrea, y, aunque en pocas ocasiones, también se ha asociado con la aparición de litiasis renales (piedras o cálculos en los riñones).
Si tienes dudas sobre tu ingesta de vitamina C o consideras tomar suplementos, consulta con tu médico o nutricionista para una recomendación personalizada.